Cosas que cubre el seguro de hogar y probablemente no sabías

Seguro de hogar

Un seguro de hogar puede proteger mucho más que la vivienda frente a un incendio, una fuga de agua o un robo. Dependiendo de la póliza, también puede asumir el coste de un cerrajero, alimentos estropeados por un fallo eléctrico, daños que causes fuera de casa, roturas accidentales e incluso determinados problemas con móviles, ordenadores o mascotas.

El matiz decisivo es que estas coberturas no aparecen en todos los seguros ni funcionan de la misma manera. Algunas están incluidas de serie, otras son opcionales y muchas tienen límites económicos, franquicias o exclusiones. Antes de pagar de tu bolsillo por un problema doméstico, merece la pena comprobar qué tienes realmente contratado.

Contenido de la página

Lo primero: continente y contenido no son lo mismo

Para saber qué cubre tu seguro hay que distinguir dos conceptos básicos.

El continente es la estructura de la vivienda y sus elementos fijos:

  • Paredes.
  • Suelos.
  • Techos.
  • Instalaciones.
  • Puertas.
  • Ventanas.
  • Sanitarios.
  • Elementos incorporados permanentemente.

El contenido son los bienes que tienes dentro:

  • Muebles.
  • Electrodomésticos.
  • Ropa.
  • Televisores.
  • Ordenadores.
  • Objetos personales.

Esta diferencia determina quién paga muchos siniestros.

Si una fuga destruye el suelo, hablamos principalmente de continente. Si moja un sofá, el daño afecta al contenido.

Algunas coberturas sorprendentes de un seguro de hogar

SituaciónPuede estar cubiertaLo que debes revisar
Pierdes las llavesCerrajero y aperturaLímites y causa
Se estropea comida del congeladorSí en algunas pólizasTiempo de corte y máximo indemnizable
Rompes una vitrocerámicaPuede entrar como roturaTipo de material incluido
Una sobretensión daña la TVDaños eléctricosAntigüedad y causa
Tu hijo rompe algo de otra personaResponsabilidad civil familiarCapital asegurado
Te roban el móvil fuera de casaAlgunas pólizasRobo frente a hurto
La casa queda inhabitableAlojamiento temporalDías y cuantía
Daño obliga a cambiar azulejos sin repuestoDaños estéticosLímite económico
Necesitas una pequeña reparaciónServicio de bricolajeHoras y trabajos incluidos
Tienes un conflicto relacionado con la viviendaDefensa jurídicaMaterias y gastos cubiertos

La palabra que se repite es puede. La póliza concreta es la que decide.

Cerrajero si pierdes las llaves

Muchas personas solo llaman al seguro cuando una tubería se rompe, pero algunas pólizas incluyen asistencia de cerrajería.

Puede utilizarse cuando:

  • Pierdes las llaves.
  • Te las roban.
  • La cerradura se bloquea.
  • La llave se rompe dentro.
  • No puedes acceder a la vivienda.

Dependiendo del contrato, el seguro puede asumir el desplazamiento y trabajo del profesional, y en determinados casos también parte de los materiales.

No todas las situaciones son equivalentes. Cambiar una cerradura por simple comodidad puede quedar fuera aunque una apertura urgente sí esté cubierta.

Cambio de cerradura después de un robo de llaves

El supuesto merece tratarse por separado.

Si alguien roba un bolso que contiene:

  • Llaves.
  • Documentación.
  • Información que permita localizar la vivienda.

el riesgo de acceso a la casa aumenta.

Algunas pólizas contemplan el cambio de cerraduras por robo de las llaves como medida de seguridad.

Es diferente de decidir sustituir voluntariamente una cerradura antigua.

Alimentos del frigorífico o congelador estropeados

Una avería eléctrica puede causar una pérdida bastante mayor de lo que parece.

Si un congelador lleno deja de funcionar durante horas, pueden estropearse alimentos por valor de cientos de euros.

Algunos seguros incluyen una cobertura para deterioro de alimentos refrigerados o congelados cuando se produce una causa contemplada, como determinados cortes de suministro o averías.

Puede existir un máximo, por ejemplo:

300, 500 o 1.000 euros, según contrato.

No debe darse por hecho que cualquier alimento caducado queda cubierto. Tiene que existir una causa asegurada.

Daños eléctricos en electrodomésticos

Una sobretensión o una anomalía de la instalación puede afectar a:

  • Televisores.
  • Ordenadores.
  • Electrodomésticos.
  • Equipos electrónicos.

La cobertura de daños eléctricos puede asumir determinados desperfectos producidos por corrientes anormales, cortocircuitos u otros eventos incluidos.

Aquí suelen importar mucho:

  • Antigüedad del aparato.
  • Naturaleza de la avería.
  • Exclusiones.
  • Valor de reposición o indemnización.

Una nevera que deja de funcionar simplemente porque ha terminado su vida útil no suele convertirse en un siniestro asegurado.

El seguro no es una garantía de electrodomésticos

Esta diferencia evita bastantes reclamaciones frustradas.

Un aparato puede averiarse por:

desgaste

o por:

un hecho accidental cubierto.

No es lo mismo.

Si una lavadora de quince años deja de funcionar por deterioro interno, normalmente hablamos de mantenimiento o desgaste.

Si una sobretensión acreditada provoca daños, puede existir cobertura de daños eléctricos.

El seguro protege frente a riesgos previstos; no sustituye indefinidamente la garantía de fabricación.

Rotura de cristales, vitrocerámica y sanitarios

La cobertura conocida como roturas puede ser bastante más amplia que reparar una ventana.

Según la póliza, pueden estar incluidos elementos como:

  • Cristales.
  • Espejos.
  • Mamparas.
  • Encimeras de determinados materiales.
  • Placas vitrocerámicas.
  • Sanitarios.

Las condiciones varían mucho.

Una póliza puede cubrir una vitrocerámica y otra limitarse a cristales y espejos.

Daños estéticos: una cobertura que puede ahorrar mucho dinero

Imagina una fuga de agua detrás de una pared del baño.

Para reparar la tubería hay que romper cuatro azulejos.

El problema aparece después: ese modelo ya no se fabrica.

La reparación técnicamente podría terminar sustituyendo únicamente cuatro piezas diferentes, dejando una pared con azulejos que no combinan.

La cobertura de daños estéticos puede asumir, dentro de sus límites, trabajos destinados a recuperar una apariencia razonablemente uniforme.

Puede aplicarse a elementos como:

  • Azulejos.
  • Parqué.
  • Pintura.
  • Pavimentos.
  • Revestimientos.

Es una de las garantías menos conocidas y más útiles en viviendas antiguas.

El seguro puede pagar dónde vivir si tu casa queda inhabitable

Después de un incendio o una inundación grave puede no ser posible permanecer en la vivienda mientras se realizan las reparaciones.

Algunas pólizas contemplan gastos de alojamiento temporal.

Pueden cubrir, dentro de determinadas condiciones:

  • Hotel.
  • Vivienda provisional.
  • Otros gastos relacionados con la inhabitabilidad.

La cobertura suele tener un límite de tiempo o de dinero.

No significa que el seguro pague indefinidamente cualquier alojamiento elegido por el asegurado.

Traslado y almacenamiento de muebles

Si una reparación importante obliga a vaciar una parte de la vivienda, pueden surgir otros gastos.

Por ejemplo:

  • Desmontar muebles.
  • Transportarlos.
  • Guardarlos temporalmente.
  • Volver a colocarlos.

Algunas pólizas incorporan estos costes dentro de sus coberturas por siniestros graves.

Es fácil olvidarlo y contratar directamente una empresa sin consultar antes a la aseguradora.

Responsabilidad civil dentro de casa

La responsabilidad civil es una de las partes más valiosas de un buen seguro de hogar.

Un ejemplo clásico es una fuga.

Se rompe una tubería de tu vivienda y el agua causa daños en el piso inferior.

El problema puede afectar a:

  • Techo.
  • Pintura.
  • Muebles.
  • Suelo.

Si eres responsable del daño y el supuesto está cubierto, la garantía de responsabilidad civil puede asumir la indemnización dentro del capital contratado.

La responsabilidad civil puede salir de casa contigo

Esta es una de las coberturas que más sorprenden.

Determinadas pólizas extienden la responsabilidad civil familiar o privada a daños causados accidentalmente a terceros fuera de la vivienda.

Por ejemplo, dependiendo de las condiciones:

  • Tu hijo rompe accidentalmente algo.
  • Causas un perjuicio durante una actividad cotidiana.
  • Una persona de la unidad familiar ocasiona determinados daños.

No significa que cualquier accidente de tu vida esté asegurado.

Pero el seguro del hogar puede tener efectos mucho más allá de sus cuatro paredes.

Daños causados por los hijos

En algunas pólizas, la responsabilidad civil familiar incluye hechos accidentales provocados por hijos que formen parte de la unidad asegurada.

Por ejemplo, un menor puede:

  • Romper accidentalmente un objeto.
  • Provocar un daño a otra persona.
  • Causar determinados desperfectos.

El seguro puede responder cuando existe responsabilidad y el caso entra dentro de las condiciones contratadas.

Los daños intencionados tienen un tratamiento completamente diferente.

Las mascotas también pueden entrar en juego

Algunos seguros de hogar incorporan o permiten contratar garantías relacionadas con responsabilidad civil por animales domésticos.

Si una mascota ocasiona daños a una tercera persona, puede existir cobertura.

Sin embargo, hay que revisar cuidadosamente:

  • Especie.
  • Características del animal.
  • Límites.
  • Exclusiones.
  • Obligaciones específicas.
  • Si se exige una garantía adicional.

No debe suponerse que tener seguro de hogar significa automáticamente que cualquier incidente de cualquier animal estará cubierto.

Robo fuera de la vivienda

Algunas pólizas amplían la protección frente al robo de determinados objetos personales fuera de casa.

Puede afectar, con límites, a:

  • Bolsos.
  • Documentos.
  • Dinero.
  • Teléfonos.
  • Otros efectos personales.

La diferencia entre robo y hurto resulta aquí crucial.

Robo y hurto no significan lo mismo para el seguro

En términos prácticos, una aseguradora puede tratar de forma distinta estas dos situaciones:

Robo: existe fuerza, violencia, intimidación u otra circunstancia relevante conforme al supuesto.

Hurto: alguien se lleva un objeto sin esas características.

Ejemplo:

Te arrancan violentamente el bolso.

Puede existir una cobertura de robo fuera del hogar.

Dejas el móvil sobre una mesa, desaparece y no sabes quién se lo llevó.

Podría calificarse de manera diferente y quedar fuera de determinadas garantías.

Por eso decir simplemente “me han robado el móvil” no permite saber si la póliza responderá.

Móviles, tablets y ordenadores

Algunas pólizas incluyen coberturas específicas o ampliaciones para equipos electrónicos.

Pueden contemplar determinados:

  • Daños accidentales.
  • Roturas.
  • Daños eléctricos.
  • Robos.

Pero esta protección no es universal.

Especialmente en daños accidentales, conviene comprobar si el contenido está cubierto de forma amplia o únicamente ante riesgos concretos.

Que un ordenador figure como contenido de la vivienda no significa necesariamente que el seguro pague si se te cae al suelo por cualquier motivo.

Bricolaje doméstico

Algunos seguros ofrecen servicios de manitas o bricolaje.

Pueden incluir pequeñas tareas como:

  • Colgar una lámpara.
  • Instalar una cortina.
  • Colocar una balda.
  • Montar determinados accesorios.
  • Realizar pequeños ajustes.

Normalmente existe un número limitado de servicios u horas al año.

También suele distinguirse entre:

mano de obra

y:

materiales

La póliza puede pagar al profesional mientras el asegurado debe asumir los materiales utilizados.

Asistencia informática

Las pólizas más amplias pueden incluir algún tipo de asistencia tecnológica o informática.

Puede ofrecer ayuda para problemas relacionados con:

  • Ordenadores.
  • Configuración.
  • Dispositivos.
  • Recuperación o soporte técnico en determinados casos.

No debe confundirse con un seguro completo contra cualquier avería informática.

Con frecuencia funciona principalmente como un servicio de asistencia.

Defensa jurídica

El seguro de hogar puede incorporar una cobertura de defensa jurídica.

Su función puede incluir, dentro de las materias y límites contratados:

  • Consultas.
  • Reclamaciones.
  • Defensa ante determinados conflictos.
  • Gastos jurídicos cubiertos.

No equivale a disponer de un abogado gratuito para cualquier asunto de tu vida.

Hay que revisar qué conflictos están incluidos y hasta qué importe.

Reclamación de daños a terceros

La defensa jurídica no sirve únicamente cuando alguien reclama contra ti.

También puede ayudarte a reclamar daños causados por terceros cuando el supuesto está cubierto.

Por ejemplo, si alguien provoca un perjuicio relacionado con la vivienda, algunas garantías pueden facilitar la reclamación correspondiente.

Esto puede evitar que el asegurado tenga que iniciar por su cuenta todo el proceso.

Daños por agua: mucho más que reparar una tubería

Una fuga puede generar varios gastos diferentes.

Supongamos que una tubería oculta se rompe.

Puede ser necesario:

  1. Localizar la avería.
  2. Abrir la pared.
  3. Reparar la conducción.
  4. Secar la zona.
  5. Reparar pintura o revestimientos.
  6. Indemnizar daños causados al vecino.

Cada parte puede quedar sometida a una garantía distinta.

Por eso no basta con preguntar:

“¿Cubre las tuberías?”

Hay que conocer qué partes de la intervención están incluidas.

Localización de fugas

Encontrar el punto exacto de una fuga puede exigir:

  • Inspecciones.
  • Aparatos de detección.
  • Apertura de paredes o suelos.

Algunas coberturas de daños por agua incluyen localización y reparación de averías en las condiciones contratadas.

Es especialmente útil cuando la fuga está oculta y no se sabe de dónde procede.

Una tubería vieja puede no estar cubierta igual que el daño que provoca

Una póliza puede cubrir los daños ocasionados por una fuga y, al mismo tiempo, establecer limitaciones sobre la reparación de la propia conducción deteriorada.

Por ejemplo:

  • Techo del vecino: puede estar cubierto.
  • Pintura dañada: puede estar cubierta.
  • Sustitución completa de todas las tuberías antiguas: probablemente no.

El seguro pretende restaurar el daño accidental, no financiar una renovación general por falta de mantenimiento.

Consumo excesivo de agua por una fuga

Una fuga invisible puede producir una factura extraordinariamente elevada.

Algunas pólizas incorporan coberturas relacionadas con exceso de consumo de agua provocado por determinadas averías.

No es una garantía universal y puede tener condiciones estrictas.

Si una factura se dispara tras descubrir una fuga, merece la pena revisar la póliza antes de asumir que ese coste queda completamente fuera.

Daños por humo sin que se incendie tu casa

El fuego puede originarse:

  • En otra habitación.
  • En otra vivienda.
  • En una zona común.
  • En un inmueble próximo.

El humo puede causar daños aunque las llamas nunca alcancen directamente tus pertenencias.

Los seguros de hogar suelen contemplar el humo asociado a determinados siniestros cubiertos dentro de las garantías correspondientes.

Puede afectar a:

  • Paredes.
  • Techos.
  • Ropa.
  • Muebles.
  • Aparatos.

Bomberos y medidas para extinguir un incendio

En un incendio, parte del daño puede proceder no directamente de las llamas, sino de las medidas necesarias para apagarlas.

Por ejemplo:

  • Agua.
  • Espuma.
  • Apertura de puertas.
  • Daños durante la intervención.

Las pólizas pueden contemplar daños derivados de las actuaciones necesarias para limitar un siniestro cubierto.

Sería incoherente proteger la vivienda frente al fuego pero ignorar completamente los daños inevitables producidos al extinguirlo.

Fenómenos meteorológicos

Los seguros pueden cubrir determinados daños producidos por:

  • Viento.
  • Lluvia.
  • Granizo.
  • Nieve.

Pero las condiciones suelen establecer requisitos.

Por ejemplo, puede exigirse que el fenómeno alcance determinada intensidad o que pueda acreditarse.

No todo daño provocado durante un día lluvioso se convierte automáticamente en un siniestro meteorológico cubierto.

Los riesgos extraordinarios funcionan de otra manera

Determinados acontecimientos excepcionales tienen un sistema específico de cobertura en España.

Entre ellos pueden encontrarse ciertos:

  • Fenómenos naturales extraordinarios.
  • Inundaciones extraordinarias.
  • Terremotos.
  • Otros acontecimientos contemplados por el régimen correspondiente.

Cuando existe un seguro adecuado y se cumplen los requisitos, puede intervenir el sistema de compensación de riesgos extraordinarios, en lugar de tramitar el daño exactamente como un siniestro ordinario de la aseguradora.

Esto explica por qué dos inundaciones pueden tener una gestión completamente diferente dependiendo de su origen.

Daños causados durante un robo

La cobertura de robo no se limita necesariamente al objeto sustraído.

Para entrar en una vivienda pueden dañarse:

  • Cerraduras.
  • Puertas.
  • Ventanas.
  • Persianas.

Esos desperfectos pueden formar parte del siniestro cuando concurren las condiciones previstas.

En ocasiones reparar la puerta forzada puede costar más que lo que finalmente se llevó el ladrón.

Dinero y joyas tienen límites especiales

El contenido está asegurado, pero determinados bienes reciben un tratamiento particular.

Especialmente:

  • Joyas.
  • Relojes.
  • Dinero en efectivo.
  • Obras de arte.
  • Colecciones.
  • Objetos de valor especial.

Las pólizas pueden establecer:

  • Sublímites.
  • Declaración específica.
  • Medidas de seguridad.
  • Tasación previa.

Tener 20.000 euros en joyas no significa que una póliza estándar vaya a indemnizar automáticamente esa cantidad.

Objetos en trasteros y garajes

Algunas pólizas extienden determinadas coberturas a:

  • Trasteros.
  • Garajes.
  • Dependencias anexas.

Pero puede exigirse que:

  • Formen parte del inmueble asegurado.
  • Estén correctamente declarados.
  • Cumplan requisitos de seguridad.

Además, ciertos objetos pueden quedar excluidos en estas zonas aunque dentro de la vivienda principal sí estuvieran cubiertos.

Bicicletas y otros bienes fuera de casa

Las bicicletas son otro ejemplo donde conviene leer el contrato.

Puede existir cobertura:

  • Dentro de la vivienda.
  • En un trastero.
  • Por robo en determinadas circunstancias.
  • Mediante una ampliación específica fuera de casa.

No hay que interpretar que asegurar el contenido significa que la bicicleta queda protegida en cualquier lugar y ante cualquier desaparición.

Daños provocados accidentalmente durante una mudanza

Algunas pólizas amplias pueden contemplar situaciones relacionadas con traslados o determinados movimientos de bienes, aunque no constituye una cobertura estándar universal.

Si vas a realizar una mudanza importante, conviene comprobar:

  • Cuándo deja de estar cubierta la vivienda antigua.
  • Cuándo comienza la nueva.
  • Qué ocurre durante el transporte.
  • Qué aseguramiento proporciona la empresa de mudanzas.

El seguro de hogar no debe sustituir automáticamente al seguro específico del transportista.

Vivienda alquilada: propietario e inquilino necesitan cosas distintas

El propietario puede estar especialmente interesado en asegurar:

  • Continente.
  • Responsabilidad civil.
  • Daños estructurales.
  • Determinados impagos o daños si contrata garantías específicas.

El inquilino puede necesitar proteger:

  • Sus muebles.
  • Electrónica.
  • Ropa.
  • Responsabilidad civil.

Una vivienda ya asegurada por el propietario no significa necesariamente que las pertenencias del inquilino estén protegidas.

Si provocas daños en una vivienda alquilada

Un inquilino puede ser responsable de determinados daños accidentales causados al inmueble.

Su propio seguro puede incorporar una responsabilidad civil adecuada a esta situación.

Eso puede resultar especialmente valioso en problemas como determinados daños por agua o accidentes domésticos.

No debe confundirse con el desgaste normal derivado del uso de la vivienda.

El seguro puede cubrir más de lo que imaginas, pero menos de lo que das por hecho

Las coberturas sorprendentes funcionan en ambas direcciones.

Muchas personas desconocen servicios por los que ya están pagando.

Otras creen que la póliza es una especie de garantía ilimitada para cualquier problema de la casa.

Ninguna de esas dos ideas es correcta.

Las diferencias pueden estar en:

  • Capital asegurado.
  • Franquicia.
  • Sublímite.
  • Número de servicios anuales.
  • Causa del siniestro.
  • Antigüedad.
  • Lugar donde ocurre.
  • Tipo de objeto.

Lo que normalmente no cubre un seguro de hogar

Aunque depende de cada contrato, existen situaciones que frecuentemente presentan exclusiones o limitaciones.

Entre ellas:

  • Desgaste por uso.
  • Falta de mantenimiento.
  • Daños intencionados.
  • Averías anteriores a la contratación.
  • Plagas en pólizas que no tengan servicio específico.
  • Humedades progresivas por mantenimiento deficiente.
  • Reformas voluntarias.
  • Objetos no declarados cuando debía hacerse.
  • Bienes por encima de los límites contratados.

La diferencia entre un accidente repentino y un deterioro progresivo suele ser especialmente importante.

Una humedad de años no se trata igual que una fuga repentina

Imagina dos casos.

Caso A

Una tubería se rompe esta noche y provoca una mancha de agua.

Puede existir un siniestro accidental.

Caso B

Una pared lleva tres años absorbiendo humedad porque la impermeabilización está deteriorada.

La aseguradora puede considerar que existe un problema de mantenimiento o construcción.

El resultado visual puede parecer parecido, pero la causa cambia completamente la cobertura.

Qué es una franquicia

La franquicia es la parte del daño que queda a cargo del asegurado cuando se produce un siniestro cubierto.

Ejemplo:

Daño:

600 €

Franquicia:

150 €

Importe restante sobre el que actuaría el seguro:

450 €

según las condiciones aplicables.

Una póliza barata con franquicia puede resultar adecuada para grandes siniestros, pero poco útil para averías pequeñas.

Qué es un sublímite

Puedes tener, por ejemplo:

100.000 euros de contenido asegurado

y pensar que cualquier objeto está protegido hasta esa cifra.

No necesariamente.

Una garantía puede establecer:

máximo 600 euros para dinero en efectivo

o:

máximo específico para joyas no declaradas

Esos máximos internos se denominan habitualmente sublímites.

Son una de las partes que más conviene revisar.

Infraseguro: cuando has declarado menos de lo que realmente tienes

Asegurar el contenido por un valor demasiado bajo puede resultar problemático.

Imagina que posees bienes por valor de:

60.000 €

pero declaras únicamente:

30.000 €

Has asegurado aproximadamente la mitad de su valor.

En determinados contratos y siniestros puede aplicarse una regla proporcional, reduciendo la indemnización.

Ahorrar una pequeña cantidad en la prima mediante una valoración irreal puede convertirse en un problema importante tras un gran siniestro.

Sobreseguro tampoco sirve para ganar dinero

El seguro está pensado para reparar o indemnizar el daño, no para generar un beneficio.

Asegurar una vivienda por mucho más de su valor real no significa que un incendio permita cobrar libremente esa cantidad.

El capital debería aproximarse adecuadamente al valor asegurable correspondiente.

En el continente, además, no debe confundirse el valor de reconstrucción con el precio de venta de la vivienda.

Cuándo merece la pena llamar al seguro antes de pagar tú

Antes de contratar directamente a un profesional, revisa la póliza cuando se produzca:

  • Pérdida de llaves.
  • Rotura de cristal.
  • Avería eléctrica tras una sobretensión.
  • Daño por agua.
  • Daño a un vecino.
  • Robo.
  • Daños por tormenta.
  • Deterioro de comida por fallo eléctrico.
  • Necesidad de alojamiento después de un siniestro.
  • Problema jurídico relacionado con una cobertura.

Una llamada puede descubrir que tienes una garantía que llevas años pagando sin utilizar.

Qué información conviene tener antes de comunicar un siniestro

Prepara:

  • Número de póliza.
  • Fecha del incidente.
  • Explicación de lo ocurrido.
  • Fotografías.
  • Facturas cuando existan.
  • Presupuestos si han sido solicitados.
  • Denuncia cuando sea necesaria.
  • Datos de terceros afectados.

No repares o elimines pruebas importantes inmediatamente salvo que sea necesario para evitar que el daño aumente.

En una fuga, por supuesto, detener el agua tiene prioridad.

Tu obligación también es evitar que el daño aumente

Si se rompe una tubería, no es razonable dejar correr el agua durante horas esperando al perito.

Las medidas urgentes pueden incluir:

  • Cerrar la llave.
  • Cortar la electricidad si existe riesgo.
  • Proteger bienes.
  • Llamar a emergencias cuando corresponda.

Después debe documentarse lo ocurrido.

El seguro cubre riesgos; el asegurado también debe actuar razonablemente para limitar las consecuencias del siniestro.

Las diez coberturas que merece la pena buscar ahora mismo en tu póliza

Si quieres saber si tu seguro es realmente completo, revisa especialmente estas:

  1. Daños estéticos.
  2. Daños eléctricos.
  3. Deterioro de alimentos refrigerados.
  4. Cerrajería y pérdida de llaves.
  5. Responsabilidad civil familiar.
  6. Robo fuera del hogar.
  7. Alojamiento por inhabitabilidad.
  8. Defensa jurídica.
  9. Servicio de bricolaje.
  10. Coberturas para electrónicos y objetos especiales.

Después comprueba el límite económico de cada una.

Saber que una cobertura existe sirve de poco si el máximo es muy inferior al riesgo que quieres proteger.

Qué revisar al comparar dos seguros de hogar

No compares únicamente:

Seguro A: 190 €

Seguro B: 240 €

Compara también:

ElementoQué mirar
ContinenteCapital y forma de valoración
ContenidoCapital asegurado
Responsabilidad civilLímite máximo
Daños por aguaCobertura y exclusiones
Daños estéticosCuantía máxima
RoboLímites y bienes especiales
Daños eléctricosAparatos y antigüedad
AsistenciaServicios incluidos
FranquiciaCantidad que pagas tú
Objetos de valorSublímites y declaración

Una póliza aparentemente más cara puede resultar mucho mejor si cubre riesgos que realmente importan.

Ficha rápida: cosas que quizá ya tengas aseguradas

Cerrajero por pérdida o robo de llaves: puede estar incluido.

Comida del congelador estropeada: algunas pólizas la cubren.

Vitrocerámica rota: puede formar parte de las roturas aseguradas.

Sobretensión que daña un electrodoméstico: puede entrar en daños eléctricos.

Azulejos que ya no se fabrican: pueden intervenir los daños estéticos.

Hotel si tu vivienda queda inhabitable: puede estar cubierto dentro de límites.

Daños que causes a otras personas: puede responder la responsabilidad civil.

Problemas jurídicos: puede existir defensa y reclamación.

Pequeñas tareas domésticas: algunas pólizas ofrecen servicio de manitas.

Robo de objetos fuera del hogar: determinadas pólizas lo contemplan.

Móviles y ordenadores: pueden contar con coberturas específicas, pero no siempre.

Mascotas: algunas pólizas incluyen determinadas responsabilidades.

Las cosas que cubre el seguro de hogar dependen mucho más de la letra de la póliza que del nombre comercial del producto. Dos seguros que parecen iguales pueden comportarse de forma completamente distinta ante una vitrocerámica rota, una fuga oculta o un móvil robado. La mejor forma de aprovechar lo que ya pagas no es esperar al próximo gran siniestro: revisar ahora las coberturas, límites y exclusiones puede revelar servicios que llevas años teniendo disponibles sin saberlo.

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