DeepMind es una de las principales empresas pioneras a nivel mundial en el desarrollo de tecnologías basadas en la inteligencia artificial. Fue fundada en Londres en 2010 por Demis Hassabis, Shane Legg y Mustafa Suleyman, y posteriormente adquirida por Google en 2014. Hoy en día forma parte del grupo Alphabet y su ámbito de aplicación abarca muchos sectores diferentes, lo que demuestra su versatilidad.
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¿Cómo funciona y en qué sectores está más presente?
Las tecnologías en las que se basa el funcionamiento de DeepMind se basan en procesos de aprendizaje profundo, aprendizaje por refuerzo y redes neuronales avanzadas. Gracias a estas técnicas, los sistemas de IA son capaces de aprender de su propia experiencia y mejorar gracias a la retroalimentación externa, al igual que los seres humanos. Además, estos sistemas son cada vez más capaces de realizar tareas muy complejas sin haber sido programados específicamente para ello, alcanzando los límites de lo impensable.
DeepMind es un recurso implementado en múltiples campos, como el entretenimiento, la medicina, la energía, las ciencias naturales y los videojuegos. Por ejemplo, en este último caso, se utiliza para mejorar la experiencia de juego en general, en particular contribuyendo a que la dinámica del juego sea más fluida y a crear entornos más realistas. Claramente, las aplicaciones de la IA en los videojuegos no se limitan al desarrollo de los juegos, sino que también se extienden a la personalización de la experiencia del usuario. Por ejemplo, en un casino online, los algoritmos de inteligencia artificial pueden analizar las preferencias de los jugadores y sugerirles los títulos o modos de juego más adecuados, mejorando así su implicación. Otro avance de DeepMind en el ámbito del entretenimiento ha sido la creación del programa AlphaGo, diseñado para jugar al Go, un juego chino muy antiguo y más complicado que el ajedrez, considerado demasiado difícil de dominar para las máquinas, pero en 2016 AlphaGo logró vencer a Lee Sedol, uno de los campeones mundiales de este juego.
Sin embargo, como ya hemos mencionado, la aplicación de esta tecnología no se limita al iGaming, sino que, a través de programas, encuentra un uso aún más indispensable en la medicina, donde se utiliza para realizar diagnósticos, por ejemplo, en las revisiones oftalmológicas del Moorfields Eye Hospital de Londres, donde analiza los escáneres oculares para detectar posibles enfermedades. El sistema de inteligencia artificial AlphaFold es otro ingenioso invento que permite predecir la forma tridimensional de las proteínas, lo que determina su función, a partir de su secuencia genética en pocas horas, mientras que antes de esta revolución tecnológica determinar estas formas habría requerido años de estudios y experimentos en el laboratorio. Las aplicaciones de DeepMind no se agotan aquí, en el campo de la energía ha desarrollado algoritmos capaces de hacer más eficientes los sistemas de refrigeración, reduciendo hasta un 40 % el consumo energético de los centros de datos de Google.
Perspectivas para el futuro
La verdadera innovación de DeepMind es que no pretende ser solo un simple software capaz de gestionar una única tarea específica, sino que es un auténtico centro de investigación cuyo objetivo es desarrollar una inteligencia artificial global, capaz de razonar de forma independiente sin la ayuda de los seres humanos para resolver una multitud de operaciones diferentes.
El cerebro humano simplemente no puede igualar tal velocidad de pensamiento, por mucho que nos eduquemos, entrenemos el cerebro con pequeños juegos, tomemos todas las vitaminas y durmamos ocho horas cada noche, nunca podremos poseer la capacidad de gestionar enormes cantidades de datos en tan poco tiempo. Es precisamente por eso que este sector debe desarrollarse cada vez más, para permitir superar los límites humanos en áreas de vital importancia para la sociedad, como la salud, la educación y el proceso de avance tecnológico.
