Marea roja: qué es, por qué ocurre y cuándo puede ser peligrosa

Marea roja

La marea roja es una proliferación extraordinaria de determinadas microalgas marinas que puede cambiar el color del agua y, en algunos casos, producir toxinas capaces de acumularse en moluscos o afectar a personas y animales. Pero el nombre resulta engañoso: no depende de las mareas, no siempre tiñe el mar de rojo y una floración visible no tiene por qué ser tóxica.

El término científico más preciso es floración algal nociva (FAN) cuando el episodio provoca consecuencias negativas. En España son especialmente conocidas por su impacto sobre el marisqueo y la acuicultura en Galicia, aunque pueden darse episodios de microalgas potencialmente problemáticas en otras zonas del Atlántico y del Mediterráneo.

Qué es exactamente una marea roja

El agua de mar contiene de forma natural cantidades enormes de fitoplancton, un conjunto de organismos microscópicos que constituye una pieza fundamental de los ecosistemas marinos.

En determinadas condiciones, una especie puede reproducirse rápidamente o acumularse en una zona concreta hasta alcanzar concentraciones muy elevadas.

Eso es una floración.

Cuando las células contienen determinados pigmentos y son suficientemente abundantes, el agua puede adquirir tonos:

  • rojizos;
  • pardos;
  • anaranjados;
  • verdosos;
  • amarillentos.

Sin embargo, algunas floraciones tóxicas son prácticamente invisibles.

Por eso el color del agua no permite saber si existe peligro.

Marea roja y floración algal nociva no son exactamente lo mismo

Esta diferencia es fundamental.

No todas las aguas rojizas son peligrosas y no todas las floraciones peligrosas producen aguas rojizas.

Situación¿Puede ser peligrosa?¿Cambia siempre el color del agua?
Floración de microalgas no tóxicasGeneralmente noPuede hacerlo
Floración de especies productoras de toxinasNo necesariamente
Gran proliferación sin toxinas que reduce el oxígenoSí, para el ecosistemaPuede hacerlo
Floración algal nocivaSí, por toxinas u otros efectosNo
Agua rojiza por organismos no tóxicosNormalmente no

Por eso la expresión marea roja resulta útil popularmente, pero puede llevar a una falsa sensación de seguridad si el agua conserva un aspecto completamente normal.

Por qué se produce una marea roja

No existe una única causa.

El crecimiento del fitoplancton depende de una combinación de nutrientes, luz, temperatura, salinidad, circulación del agua y estabilidad de la columna de agua.

Cuando varias condiciones favorecen a una determinada especie, su población puede aumentar rápidamente.

Entre los factores que pueden intervenir están la disponibilidad de nitrógeno y fósforo, la llegada de aguas ricas en nutrientes, periodos de fuerte insolación, temperaturas favorables, aguas relativamente estratificadas y determinadas condiciones de viento y corrientes.

Pero la relación no es tan sencilla como afirmar que «más calor produce marea roja».

Cada especie tiene sus propias necesidades.

¿La contaminación provoca las mareas rojas?

No necesariamente.

Muchas floraciones algales son fenómenos completamente naturales y existen desde mucho antes de que hubiera contaminación industrial o agricultura intensiva.

Eso no significa que las actividades humanas sean irrelevantes.

La llegada excesiva de nutrientes procedentes de aguas residuales, fertilizantes o escorrentía agrícola puede favorecer algunas proliferaciones en determinados ecosistemas.

El aumento de la temperatura del mar y otros cambios ambientales también pueden modificar:

la distribución, duración, temporada o intensidad de ciertas floraciones.

Pero no todas responden igual.

Presentar cualquier marea roja como una consecuencia directa de la contaminación sería una simplificación incorrecta.

Por qué algunas microalgas producen toxinas

Determinadas especies de dinoflagelados y diatomeas microscópicas generan sustancias tóxicas de manera natural.

El problema aparece cuando esos organismos proliferan y entran en grandes cantidades en la cadena alimentaria.

Aquí entran en juego especialmente los moluscos bivalvos.

Mejillones, almejas, berberechos y ostras se alimentan filtrando continuamente agua.

Si en esa agua existen microalgas tóxicas, el molusco puede ir acumulando sus toxinas en los tejidos.

El animal puede continuar vivo y presentar un aspecto perfectamente normal.

Por qué los mejillones y otros bivalvos son especialmente importantes

Un mejillón puede filtrar grandes cantidades de agua para obtener alimento.

Eso convierte a los bivalvos en excelentes concentradores naturales de partículas microscópicas.

Cuando existe una floración problemática, el proceso puede ser:

microalga tóxica → molusco la filtra → toxina se acumula → persona consume el molusco.

El peligro no se detecta mirando el alimento.

Un mejillón contaminado por biotoxinas marinas puede tener el mismo aspecto, olor y sabor que uno seguro.

Por este motivo resulta esencial el control de las zonas de producción.

Qué toxinas puede haber en una floración algal

No todas producen las mismas sustancias ni provocan los mismos síntomas.

Tres grupos son especialmente relevantes en las costas europeas:

Tipo de intoxicaciónToxinas asociadasEfectos predominantes
DSP o intoxicación diarreicaToxinas lipofílicas como ácido okadaicoDiarrea, náuseas, vómitos y dolor abdominal
PSP o intoxicación paralizanteSaxitoxinasHormigueo, debilidad y alteraciones neurológicas; los casos graves pueden afectar a la respiración
ASP o intoxicación amnésicaÁcido domoicoSíntomas digestivos y, en casos graves, alteraciones neurológicas

Existen además otras biotoxinas marinas.

Lo importante para el consumidor no es identificar cuál puede estar presente, sino no consumir moluscos procedentes de zonas donde su extracción esté prohibida.

Cocinar el marisco no elimina necesariamente el peligro

Este punto puede evitar una intoxicación.

Muchas biotoxinas marinas son termoestables, lo que significa que resisten temperaturas utilizadas normalmente para cocinar.

Por tanto:

cocer, freír o cocinar al vapor un molusco contaminado no garantiza que quede seguro.

Tampoco congelarlo representa una solución fiable.

Ni el limón, ni el vinagre, ni dejarlo varias horas en agua permiten neutralizar estas toxinas.

La seguridad depende fundamentalmente del control del lugar de extracción, no de la receta utilizada posteriormente.

¿Es seguro comprar mejillones durante una marea roja?

El marisco comercializado legalmente a través de los canales habituales está sometido a controles sanitarios y de trazabilidad.

Cuando una zona de producción supera los límites permitidos de determinadas biotoxinas, puede cerrarse temporalmente la extracción.

Eso significa que una floración en una ría no implica que todo el mejillón disponible en pescaderías y supermercados sea peligroso.

El problema es muy diferente con el marisqueo recreativo o la recogida por cuenta propia.

Nunca debe interpretarse que un molusco es seguro simplemente porque el agua parece limpia o porque al cocinarlo huele bien.

Galicia y las llamadas mareas rojas

En España, Galicia es uno de los territorios donde las floraciones algales nocivas tienen mayor relevancia económica.

La razón es fácil de entender: las Rías Baixas albergan una enorme actividad relacionada con mejillones y otros moluscos bivalvos.

Entre las microalgas que pueden provocar episodios problemáticos se encuentran especies de Dinophysis, Alexandrium y Pseudo-nitzschia.

Cada grupo puede producir toxinas diferentes.

Cuando se detectan niveles que comprometen la seguridad alimentaria, determinadas zonas de extracción pueden permanecer cerradas hasta que los análisis confirmen que el producto vuelve a encontrarse dentro de los límites permitidos.

Estas restricciones no significan necesariamente que el marisco haya muerto ni que la ría esté contaminada en el sentido convencional.

Son medidas dirigidas a impedir que biotoxinas naturales lleguen al consumidor.

El fenómeno también existe en el Mediterráneo

Las floraciones algales no son exclusivas de Galicia ni del Atlántico.

En el Mediterráneo pueden desarrollarse proliferaciones de diferentes microalgas, algunas de ellas capaces de ocasionar problemas en zonas de baño.

Un ejemplo especialmente relevante pertenece al género Ostreopsis.

En concentraciones elevadas, algunas especies pueden estar relacionadas con irritación de las vías respiratorias, molestias oculares y otros síntomas en personas situadas cerca de la costa.

En estos episodios, el problema no se limita necesariamente a comer marisco.

Las gotas microscópicas generadas por el oleaje pueden transportar determinadas sustancias al aire próximo al mar.

¿Es peligroso bañarse durante una marea roja?

Depende completamente de la especie que haya provocado la floración.

Una coloración llamativa del agua no implica automáticamente que bañarse vaya a causar una intoxicación.

Pero tampoco conviene ignorar un episodio oficialmente identificado como nocivo.

Hay que extremar las precauciones si aparecen:

avisos de las autoridades, gran cantidad de peces muertos, espuma o acumulaciones anormales, irritación al acercarse al agua o restricciones temporales del baño.

En esas circunstancias lo prudente es no entrar.

Los niños y las mascotas tampoco deberían jugar con peces muertos, espuma o acumulaciones de algas de origen desconocido.

Algunas mareas rojas pueden afectar al aire

Este efecto no aparece en todas las floraciones.

Determinados organismos producen toxinas que pueden incorporarse a pequeñas gotas de agua generadas por las olas.

Al respirarlas pueden aparecer:

  • tos;
  • irritación de garganta;
  • picor ocular;
  • sensación de falta de aire;
  • empeoramiento del asma.

Las personas con asma u otras enfermedades respiratorias pueden resultar especialmente sensibles.

Si al aproximarse a una zona con una floración aparecen síntomas respiratorios, conviene alejarse de la costa y buscar atención sanitaria si no mejoran o son intensos.

Cómo puede afectar una floración a peces y otros animales

Una marea roja puede ser perjudicial para el ecosistema incluso cuando no existe una toxina peligrosa para las personas.

Una proliferación masiva de fitoplancton puede terminar provocando falta de oxígeno.

Cuando cantidades enormes de células mueren, las bacterias encargadas de descomponerlas consumen oxígeno del agua.

Si la concentración baja demasiado, peces y otros animales pueden morir por hipoxia.

Otras especies de microalgas dañan directamente las branquias o producen compuestos tóxicos.

Por eso una mortandad masiva de peces puede ser una señal de que algo anormal está ocurriendo, aunque no permita determinar por sí sola la causa.

¿Por qué el agua se vuelve roja?

El color depende de los pigmentos de las células y de su concentración.

Cuando millones de microorganismos se acumulan en cada litro de agua, sus pigmentos empiezan a dominar el aspecto visual del mar.

No existe un único color.

Según la especie, una proliferación puede hacer que el agua parezca:

roja, marrón, naranja, verde o incluso casi negra.

También puede ocurrir justamente lo contrario: que exista una concentración de organismos tóxicos suficiente para contaminar moluscos sin producir ningún cambio perceptible en el mar.

Por eso mirar el agua nunca sustituye al análisis.

¿La marea roja tiene relación con la bioluminiscencia?

A veces ambos fenómenos pueden coincidir, pero no son sinónimos.

Ciertos dinoflagelados producen bioluminiscencia y generan destellos azulados cuando el agua se agita durante la noche.

Una proliferación de estos organismos puede provocar un espectacular mar de ardora.

Pero una floración bioluminiscente no tiene que ser necesariamente tóxica.

Del mismo modo, una especie productora de toxinas puede no generar ninguna luz.

Color, bioluminiscencia y toxicidad son características diferentes.

Cuánto puede durar una marea roja

No existe una duración fija.

Una floración puede mantenerse durante pocos días o prolongarse semanas e incluso más tiempo, dependiendo de las condiciones oceanográficas.

El viento puede desplazar las células.

Las corrientes pueden concentrarlas o dispersarlas.

Un cambio en la disponibilidad de nutrientes puede favorecer o frenar el crecimiento.

La mezcla vertical del agua también puede modificar completamente la situación.

Además, que la floración haya desaparecido visualmente no significa necesariamente que los moluscos estén inmediatamente libres de toxinas.

Necesitan tiempo para eliminarlas de sus tejidos, y ese proceso varía según la toxina, especie y condiciones ambientales.

Qué hacer si ves el mar de color rojo o marrón

No hace falta asumir automáticamente que existe una emergencia.

Lo útil es comprobar si hay avisos oficiales de baño, cierres de zonas de producción o advertencias sanitarias antes de recoger marisco o entrar en una zona donde se observen anomalías evidentes.

Si además aparecen peces muertos, malos olores, espuma inusual o irritación respiratoria, conviene evitar el contacto hasta conocer la causa.

Una regla particularmente sencilla reduce gran parte del riesgo alimentario: no recoger ni consumir moluscos de procedencia desconocida en una zona afectada.

Qué síntomas puede causar comer marisco con biotoxinas

Los síntomas dependen del compuesto ingerido.

Algunas intoxicaciones producen principalmente:

náuseas, vómitos, diarrea y dolor abdominal.

Otras pueden provocar:

hormigueo alrededor de la boca, entumecimiento, debilidad muscular, alteraciones del equilibrio o problemas neurológicos.

Los cuadros graves son poco frecuentes cuando existe un sistema de control alimentario eficaz, pero pueden ser serios.

Tras consumir marisco, la aparición rápida de dificultad para respirar, debilidad marcada, confusión, problemas para hablar o tragar o síntomas neurológicos importantes requiere atención médica urgente.

No existe un remedio casero capaz de neutralizar una biotoxina después de haberla ingerido.

Por qué cerrar una zona de marisqueo no significa que todo el mar esté contaminado

Los cierres temporales pueden generar alarma, pero precisamente indican que el sistema de vigilancia está funcionando.

Una zona puede cerrarse mientras otra próxima permanece abierta.

Esto ocurre porque la distribución de las microalgas y las toxinas no es uniforme.

La circulación del agua, la profundidad, la especie de molusco y la evolución de la floración pueden hacer que dos lugares próximos presenten situaciones distintas.

Por eso las decisiones se realizan por áreas concretas y se modifican conforme evolucionan los análisis.

Cuándo una marea roja es realmente peligrosa

El factor decisivo no es que el agua parezca roja.

Una floración merece especial precaución cuando produce toxinas, provoca niveles peligrosos de biotoxinas en alimentos, causa problemas respiratorios o genera graves alteraciones ecológicas.

La diferencia puede resumirse así:

agua roja ≠ agua necesariamente tóxica

y, al mismo tiempo:

agua transparente ≠ ausencia garantizada de toxinas.

Esa es probablemente la idea más útil para interpretar estos episodios.

La marea roja es un fenómeno natural mucho más complejo que una simple mancha de color en el mar. La mayoría de las microalgas forman parte normal y necesaria del ecosistema, pero determinadas especies pueden convertirse en un problema cuando proliferan o producen toxinas. El verdadero sistema de protección no consiste en juzgar el mar por su aspecto, sino en vigilar las floraciones, analizar los moluscos y respetar los cierres y restricciones cuando aparecen niveles de riesgo.

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